Comprender las costumbres y tradiciones locales: Conocer las costumbres, tradiciones y normas sociales locales puede ayudar a los inmigrantes a desenvolverse en las interacciones cotidianas y evitar malentendidos. Para abordar este elemento de conocimiento cultural, hemos seleccionado La Guía sencilla de la cultura española elaborada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migración a través del Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) de la Unión Europea.

Conocimientos lingüísticos: Dominar la lengua local es esencial para comunicarse eficazmente y acceder a servicios como la sanidad, la educación y el empleo. Para responder a este elemento de sensibilización cultural, hemos diseñado una magnífica WP2_2.3. Guía para la enseñanza de la lengua nacional para inmigrantes, que ofrecemos en español. No olvidemos que los recursos que estamos seleccionando son para que los profesionales desarrollen la competencia cultural para interactuar y acompañar a los migrantes en un proceso de diálogo de saberes o en un proceso de mediación intercultural.

Participación en actividades culturales: La participación en actividades culturales locales puede fomentar el sentido de pertenencia y el respeto mutuo. Para ofrecer a los profesionales recursos que les permitan introducir a los inmigrantes, podemos acudir, por ejemplo, en el caso español, al Centro de Participación e Integración de Inmigrantes de la Comunidad de Madrid, donde podemos encontrar cursos, talleres, exposiciones, actividades y servicios que se actualizan periódicamente, para que los profesionales puedan encontrar actividades que fomenten la participación de los inmigrantes en actividades culturales que les ayuden a comprender el nuevo entorno.
Educación y formación: Para incluir la sensibilización cultural para que los inmigrantes comprendan el contexto histórico y cultural del nuevo entorno, por ejemplo, El manual de Buenas prácticas educativas en integración de migrantes elaborado por la Liga Española de la Educación nos ofrece programas educativos de carácter extracurricular que promuevan la convivencia intercultural, programas que fomenten la participación de las familias migrantes en el proceso educativo de sus hijos e hijas y, en el tercer capítulo, programas educativos que fomenten la sensibilización cultural en las aulas.

Apoyo comunitario: Partiendo de las recomendaciones para promover la inclusión de las personas migrantes de la ONU, en su séptimo epígrafe se habla del apoyo institucional y los beneficios de asociación. Se trata, para despertar la conciencia o sensibilización cultural de crear redes de apoyo tanto en la comunidad migrante como en la local para proporcionar ayuda emocional y práctica. Como ejemplo en España tenemos la Red Acoge que hospeda acciones de acompañamiento (acogida y protección internacional, asesoramiento jurídico, inserción sociolaboral, atención psicosocial, mejora de competencias sociolaborales, promoción de la participación social, sensibilización de las empresas, mejora de la legislación actual, de transformación -atención a víctimas de discriminación, sensibilización de agentes sociales, encuentros interculturales, campañas de movilización social, participación en redes estatales e internacionales-. De esta manera se promueven los derechos de las personas migrantes fomentando su inclusión plena mediante la promoción de la participación de estas en la vida pública. También resulta de sumo interés el trabajo de la Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado que en una década defiende el cumplimiento de los derechos humanos, promueve el análisis de la legislación, evalúa a las instituciones públicas, sensibiliza a la población y sirve de punto de referencia para el intercambio de buenas prácticas en materia de apoyo a las personas migrantes.




Respeto de la diversidad: El nuevo Reglamento de Extranjería destaca por subrayar la integración de las personas migrantes a través del trabajo, la formación y la familia y amplía el amparo legal para la diversidad. Se sustenta en la idea de que las comunidades de acogida se benefician del reconocimiento y la valoración de las comunidades migrantes, lo que puede conducir a sociedades más integradoras y armoniosas. Para ello, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones cuenta con el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe), el Foro para la integración Social de los Inmigrantes (ISI) y, entre sus prioridades de intervención, cuenta con programas de itinerarios integrados y personalizados de inserción, proyectos de sensibilización y prevención, proyectos para combatir los delitos y discursos del odio, de prevención de la exclusión y la discriminación… En Canarias, por su sensible situación geográfica se cuenta con el Observatorio de la Inmigración de Tenerife (OBITen) que dispone no solo de numerosos informes, también coordina proyectos y acciones formativas para el respeto a la diversidad y la convivencia intercultural. Incidiendo en Canarias por ser una región de prioridad máxima en la acogida de personas migrantes, nos resulta interesante el Plan Canario de Inmigración y Convivencia Intercultural del 2023, por el cual se elabora un Programa de intervención para la gestión estratégica de la (in)migración y la promoción de la convivencia intercultural en Canarias.


