Encontrarás en este capítulo:
Libros de texto
Cursos de idiomas en línea
Apps
Contenidos audiovisuales
Materiales de creación propia
He aquí una lista de tipos de materiales didácticos que pueden ser eficaces en una clase de alumnos inmigrantes que aprenden la lengua del país de acogida:

Conviene recordar que cualquier tipo de material didáctico pierde su eficacia en el momento en que se elimina el papel del profesor. Es el profesor la figura clave en el proceso de aprendizaje, el que a través de la observación de los alumnos es capaz de construir lecciones mediante una combinación de metodologías, enfoques y actividades dirigidas a hacer del entorno de aprendizaje un lugar seguro en el que crecer y reforzar el sentido de identidad del alumno dentro del nuevo contexto sociocultural.
Libros de texto (características, contenido comparativo y metodologías)
En los cursos de lenguas extranjeras impartidos en el aula, el manual representa el principal puente de comunicación entre profesor y alumnos; no es sólo un compendio de reglas y ejercicios: es la guía en la que se condensa la esencia misma del curso, la representación concreta del camino ideal hacia sus objetivos.
Disponer de un manual de lengua significa estructurar el curso según un orden lógico en el que se introducen conceptos y nociones progresivamente más complejos a un ritmo que evite que el alumno se sienta abrumado por la carga de trabajo y, por tanto, exprese frustración. Los contenidos están organizados para desarrollar todas las destrezas lingüísticas (escribir, leer, escuchar y hablar) de forma homogénea a través de unidades didácticas que incluyen diálogos escuchables, lecturas, ejercicios y actividades en grupo. Gracias al apoyo del manual, el alumno obtiene explicaciones claras de las reglas gramaticales y construye gradualmente un vocabulario rico y articulado. Los ejercicios propuestos le permiten poner en práctica lo aprendido y obtener información directa sobre sus mejoras.
El libro de texto para un curso de lengua extranjera debe elegirse en función de la información obtenida sobre el perfil del alumno.
Como primer paso, es aconsejable elegir un libro de texto que se adapte al nivel general de la clase. Para un curso dirigido a principiantes, debe elegirse un texto que facilite el aprendizaje de nociones gramaticales y comunicativas mediante la presentación de imágenes, vocabulario básico y formas de diálogo elementales. El nivel de complejidad gramatical y comunicativa puede aumentar si el grupo destinatario tiene conocimientos elementales o intermedios, mientras que los alumnos con conocimientos lingüísticos avanzados pueden optar por libros de texto que incluyan en las unidades extractos literarios auténticos, artículos de periódico y otras actividades más complejas para mejorar tanto las destrezas como los conocimientos lingüísticos y culturales.
En función de los objetivos del curso, habrá que determinar si el manual que se va a elegir basa sus actividades en situaciones cotidianas de la vida real que puedan ayudar al alumno inmigrante a orientarse en la burocracia del país de acogida (acceder a servicios sanitarios, abrir una cuenta, buscar casa, trabajo, etc.). O, si el curso pretende fomentar la integración social y la comprensión del contexto cultural, es preferible elegir un libro de texto orientado a la historia y las tradiciones del país. Por último, en contextos en los que se pretende ofrecer al alumno conocimientos lingüísticos específicos (derecho, medicina, economía, etc.), un libro de texto eficaz debe centrarse en el lenguaje especializado.
Un tercer factor a tener en cuenta en la elección se refiere al tipo de enfoque pedagógico que se va a adoptar. Querer construir un curso basado en la mediación y la interculturalidad presupone la necesidad de adoptar manuales orientados a su vez a la reflexión y la confrontación, tanto lingüística como cultural. Por otra parte, puede ser deseable un enfoque más orientado a la comunicación, en el que es preferible elegir materiales que fomenten la interacción y las actividades conversacionales, tal vez mediante juegos de rol.
Algunos textos están organizados por unidades temáticas progresivas y destinados a ser abordados por orden de presentación; otros dejan al profesor (o al alumno que estudia de forma independiente) la decisión sobre el curso (véanse los manuales publicados por Cambridge, English Grammar in Use, de Raymond Murphy). El elemento esencial sigue siendo la claridad: los temas propuestos durante las lecciones y a través de las unidades deben conducir al alumno hacia un camino de aprendizaje progresivo que le gratifique y no le haga sentirse abrumado por nociones fuera de su alcance.
Por último, es bueno reflexionar sobre el papel que asume el libro de texto dentro de un curso de idiomas: no es sólo una herramienta didáctica, sino un verdadero compañero de viaje tanto para el alumno como para el profesor. Sin querer descuidar el aspecto afectivo, es bueno prestar atención a la calidad gráfica del libro, que debe ser llamativo y fácil de descifrar, lleno de imágenes eficaces y lecturas capaces de permanecer impresas. Al fin y al cabo, los ojos y el corazón también quieren su parte.

Cursos de idiomas en líneas
Estudiar en línea es hoy en día una solución cada vez más adoptada y apreciada, ya que sin duda aporta una serie de ventajas significativas, ante todo la de la flexibilidad: los cursos a distancia, libres de limitaciones espaciales, ofrecen al alumno la libertad de participar en las sesiones de estudio sin necesidad de estar presente en el aula, ya que el único requisito es disponer de una buena conexión a Internet. Los cursos de idiomas en línea, ya sean interactivos o grabados, suelen ser más asequibles que los cursos estándar. Esto, para un emigrante con medios económicos limitados, es una ventaja apreciable. Además, la amplia oferta actual permite personalizar al máximo la experiencia de aprendizaje, satisfaciendo así las necesidades en cuanto a contenidos y objetivos, como la necesidad de adquirir vocabulario técnico-científico.

Por otro lado, es evidente que el enfoque en línea presenta ciertas desventajas ajenas a los cursos presenciales. Más allá del mero problema técnico, como un mal funcionamiento del software o de la conexión a Internet, estudiar en línea ofrece una menor inmersión lingüística, ya que los alumnos no están físicamente rodeados de un entorno en el que sólo se habla la lengua estudiada. Este aspecto, combinado con la falta de interacción cara a cara con profesores y otros alumnos, empobrece la experiencia de aprendizaje desde el punto de vista humano, saboteando así los objetivos de inclusión sociocultural que el emigrante necesita para sentirse parte del país de acogida. En general, los posibles escollos de la modalidad en línea pueden ser causa de desmotivación y posterior abandono del estudio.
Apps
Otra forma innovadora de aprender idiomas es la de las aplicaciones, que permiten estudiar a través de un smartphone o una tableta en sesiones muy breves que no interfieren con la rutina diaria. La implicación y la motivación de los estudiantes se refuerzan con un fuerte componente de gamificación, a través de la clásica mecánica de recompensas tras completar una misión con éxito.
La orientación de las aplicaciones puede variar según el contenido y proponer ejercicios de vocabulario o gramática. Algunas están orientadas al desarrollo de las habilidades comunicativas y, por lo tanto, incluyen diálogos e historias, así como ejercicios diseñados para mejorar la pronunciación mediante funciones de reconocimiento de voz que brindan retroalimentación.
El panorama de las aplicaciones es extremadamente accesible, ya que la mayoría son gratuitas, con la posibilidad de ampliar el programa pagando significativamente menos que por los cursos en línea o en el aula.
Sin embargo, sería incompleto enfatizar que dichas aplicaciones deben usarse como una herramienta de apoyo al estudio y no como un sustituto de un curso de idiomas estructurado. Las deficiencias típicas del aprendizaje en línea (falta de relación humana, apoyo limitado, calidad no siempre verificable) son aún más pronunciadas en estos casos.
Contenidos audiovisuales
El uso de películas y series de televisión, como vídeos didácticos o YouTube, es una forma atractiva de abordar el aprendizaje de idiomas para los inmigrantes, ya que ofrece numerosos beneficios tanto desde el punto de vista de la inmersión lingüística, ya que hace que la experiencia sea auténtica y cercana al mundo real, como desde el punto de vista del aprendizaje de una lengua natural y culturalmente contextualizada.
Los contenidos audiovisuales son atractivos, captan la atención de los alumnos y hacen que el aprendizaje sea ameno y estimulante, además de ser un material fácilmente personalizable en función del nivel, los objetivos y los gustos de la clase.
El aprendizaje que transmite este tipo de material puede aprovecharse tanto para sesiones de visionado colectivo guiado, durante las que el profesor puede proponer actividades de debate sobre las películas o vídeos seleccionados, como para actividades de práctica autónoma, con el posible apoyo de subtítulos en la lengua estudiada o en la lengua materna.

Los contenidos audiovisuales pueden convertirse en material interactivo cuando se ofrece a los alumnos la posibilidad de realizar ellos mismos vídeos (presentaciones, entrevistas, reflexiones) y utilizar así de forma creativa el lenguaje estudiado.
Si se incluye en la unidad didáctica una actividad que implique el uso de material audiovisual, siempre será adecuado finalizarla con una sesión de seguimiento que ofrezca la oportunidad de comprobar la comprensión y fomentar el intercambio de opiniones. A continuación se ofrecen algunas ideas sobre cómo hacer interactiva la experiencia que proporciona el uso de material audiovisual:

Algunos ejemplos de contenidos audiovisuales útiles para el aprendizaje de idiomas:
- Películas y series de televisión originarias del país del idioma que se quiere aprender.
- Películas y series de televisión extranjeras y populares, conocidas por los estudiantes y disfrutadas en el idioma que se quiere aprender con el apoyo de subtítulos.
- Canales educativos de YouTube.
- Podcasts y videoblogs.
- Audiolibros.
Materiales de creación propia
A continuación, se presentan algunos pasos para crear su propio material didáctico.
- Defina el objetivo, el público al que va dirigido y el nivel inicial de dominio del idioma.
- Elija el contenido en función del interés que muestre la clase en determinados temas, con el fin de mantener viva la participación.
- Organice las secciones del material de forma lógica y secuencial, proporcionando instrucciones claras y concisas.
En conclusión, no existe ningún hechizo mágico capaz de crear el material didáctico perfecto para cada ocasión. En lugar de esperar milagros, es más productivo aceptar que en el mundo de la educación, lo que funciona de maravilla con algunos alumnos puede fallar miserablemente con otros. La única forma de dar en el blanco es… apuntar bien.

Así pues, profesores, estudien a su público, descubran quiénes son sus alumnos, tomen nota de sus intereses y motivaciones que los llevaron a buscarlos para aprender el nuevo idioma. ¿Qué experiencias han marcado su historia como migrantes? ¿Cómo aprenden de forma más provechosa? Alimenten su curiosidad con material vivo, sean relevantes para su futuro. Sean claros en sus instrucciones, porque la comprensión genera confianza. Probar, explorar, atreverse. Recordar a los alumnos que el aula es un lugar seguro donde pueden equivocarse y mejorar. Pero sobre todo, jugar, porque en el aprendizaje, como en los retos de la vida, el entusiasmo es contagioso y divertirse es la clave del éxito.

